sábado, 16 de junio de 2012

Marionetas a la mar.



Siempre se había quejado de aquellos cordeles de humo que entre contoneos caprichosos e imposibles sugerían el camino que tanto anhelaba, e impotente ante el destino solo podía dejarse sucumbir y contestar con su sonrisa.

Al igual que un títere entre sogas hilachazas con hebras de cristal
porque aunque fuese una sonrisa disfrutada
luego esa sonrisa la pagaba con sal.

Lo peor de él era saber que lo peor era él mismo, que en realidad era su propia mano la que manejaba aquellas cuerdas que tanto le costaba desasir, él y su fantoche de trapo musitando entre dientes una agradable mentira, tan fácil de escuchar.


jueves, 14 de junio de 2012

A la espera de un plumín.



Cuando coloqué mis manos sobre el fuego sentí como la piel se derretía lentamente ante el gozoso espectáculo de las llamas, deslizándose con la textura ardiente de la cera hasta convertirse en tinta mientras el calor abrasaba como una serpiente retorcida en mis entrañas, y aquellas gotas negras derramándose entre mis dedos avivaban una hoguera que no tenía pensado apagar. Cuando me quise dar cuenta no era más que tinte en mis zapatos.

Hay una metáfora, hay una chica… y existe un porqué.

lunes, 11 de junio de 2012

"Aunque llueva, granice o truene"



La chica de la ventana volvió a dejarse ver, esta vez, más hermosa que cualquiera, más intocable que nunca. Por un momento pareció que le miraba tras el cristal y él aprovechó la situación para recalcar un boceto de su sonrisa antes de perderla de nuevo, porque aquellas ganas de escapar que la precedían la podían transportar muy lejos de él con apenas dos pasos, con dos palabras y un suspiro; así que sacó el lápiz y se puso a dibujar en la oscuridad de sus deseos para poder recordarla siempre cómo siempre la quiso recordar: sonriéndole tras la ventana o arrancándole la soledad.


¿Y qué pasó con el dibujo? Aquel dibujo le hizo soñar.

martes, 22 de mayo de 2012

¡Caracolguis!


Había días en los que me despertaba con la tristeza de aquella canción lamiéndome la oreja: la melodía del pesar de un punteo de guitarra, unas lágrimas en espiral en la entraña de una tuba, la distancia enredada entre las cuerdas del violín; o quizá fuesen mis suspiros, mis suspiros hablándome de ti.

viernes, 11 de mayo de 2012

Pirata de bandera



Bucanera de aguas negras, cómplice del azar, renegada de carnet,
pirata de bandera, pandillera de ultra mar
que amortizas con belleza lo que inviertes en morder.

Y en tu vida a la deriva atracaste un corazón hecho a medida para ti,
a navajazo y sangre fría, Premeditación, planes de huída
y muchas ganas de mentir;
hallaste el corazón tras un naufragio, ondulando a merced de las olas,
lleno de alcohol y falto de gloria,
suplicando por morir.
Y con aquella bandera pirata pintada de blanco supiste como besar
al órgano falto de abrazos, náufrago
de tu falsa piedad;
hundida su vida recitaste la canción salpicando sus heridas con el mar,
mujer fatal, astuta y fría tentación de una sirena
con sangre de alquitrán.

salvado y arrojado por la borda de babor, asesinado contra las rocas
de tu propio corazón, sangre y sal sobre tu boca
bucanera de aguas negras al corsario del terror.

jueves, 3 de mayo de 2012

Escupido con su pena



Nadie creía que estuviera despierto hasta que él mismo alzó el brazo para reclamar la siguiente ronda, lo hizo con dos dedos mientras la cabeza reposaba sobre aquel pegajoso fluido, un batiburrillo de licor, ceniza y lágrimas que recorría su cauce a lo largo de la barra de ese bar; y cuando el camarero escanció sus últimas monedas, él se las bebió de un trago, se ajustó el nudo de la corbata, agarró su pistola con punta de corazón y se marchó para no regresar jamás.

"El padre se llama Juan y el hijo ya te lo he dicho".


viernes, 20 de abril de 2012

Mojado hasta las trancas


Nunca antes había visto una tormenta como aquella
donde las gotas eran puñales,
las nubes eran mentiras
y el empapado era yo.