¡Oh, pero venga! No nos engañemos, mientras tú incubabas tus mentiras yo lo hacía con mis razones. Desde un principio no intentaste ocultar a mis sentidos que todo había sido una gran patraña, de esas que te van devorando poco a poco. En cambio seguías como si el sendero por el que caminaste no fuese ceniza al viento. Como si hubieras llegado a lo más profundo cuando en realidad no tenías ni las llaves de la entrada. Simplemente te enmascaraste con un antifaz de humo, dijiste ser quien no eras y te creíste cada mentira que escupieron tus propios labios. El único pecado es no ser quien realmente quisiera que fueras, el único yerro… que no supieras mentir.
martes, 25 de enero de 2011
lunes, 22 de noviembre de 2010
Dueño de sus secretos.
Por cada cien palabras, mil silencios,
y con cada uno diez mentiras
escupidas al viento.
Con una sola, cien batallas
regaladas al destino,
con todas ellas,
el tiempo, y mucho,
mucho
vino.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
De color Esmeralda
Era el empujoncito que necesitaba para contrarrestar el envite que lo había arrojado a lo más profundo del lago. Y la paja del recuerdo comenzó a crujir en las llamas de su mirada de mujer mientras con un “Tranquilo, estoy aquí para salvarte” le tendía su mano y le amparaba de aquellas aguas turbias que tanto tiempo habían estado encharcando sus pulmones. La angelical princesa había bajado de su torre para mezclarse con el resto de los mortales, y le había elegido a él… (Si, yo también me pregunto lo mismo).
Y nunca antes las mentiras habían sido maravillosas ni los sueños habían volado tan alto.
martes, 2 de noviembre de 2010
Humo.
Me consumo tras la fachada de mis versos
que me ahogan con sus palabras,
tras mis sueños que desean lo indeseable
mientras pienso en tu sonrisa en la distancia,
en tus ojos, tus piernas, mis trabas,
en el tacto de tus labios intocables.
Me escondo del rechazo de tu mano
y del frío que deja en el recuerdo,
de la vida y sus apuestas,
del destino que a tantos ha torturado
escupiéndolos al averno,
del martirio de una relación…
de una relación que no es la nuestra.
jueves, 7 de octubre de 2010
No por mucho madrugar...
Detesto tus palabras presuntuosas que en un tiempo pasado tenían futuro, las que ahora han sido envenenadas por una cursilería estridente. Me repugna tu monotonía, tus expresiones y tus moralejas ahogadas en el mismo vino en el que chapotea tu dicción, carcomidas por ese alcohol destilado de petulancia que va deshidratando poco a poco tus ideas. Odio por lo tanto tus intenciones y la fanfarronería con la que te jactas de tu propia insignificancia, que al fin y al cabo son las mismas.
Puedes restituir el abrasado plumín de tu estilográfica o canjearlo por un pintauñas y unos zapatos. Te sentará mejor.
... Amanece más temprano
Aún continuaba derramando aquella ridiculez que la caracterizaba sobre cualquier cuartilla que se presentase ante su estudio. Aquello debía de ser su toque personal, el sello que no conseguía despegar de su remilgada palabrería.
Tal vez, mejor que el pintauñas y los zapatos, necesitase una goma de borrar.
lunes, 4 de octubre de 2010
Suyo y solo suyo
Son suyas las palabras que se ahogan
En el mar y en el vino,
Suyos son los versos que desisten
De encontrar lo que buscan,
Suya es la estupidez que desentona
Ante su encaje de lino,
Suyas las quimeras que persisten
En sus noches de tortura.
Suya es la soledad que reina
Entre sus amantes,
Suyo es el desamparo que saborea
Al inhalar su aliento,
Suyas las mentiras que gobiernan
Su semblante,
Suya la desilusión que cacarea
Hacia el firmamento.
Suya es la prudencia de estar solo
Al no encontrar lo que anhela,
Suya y solo suya la soledad
Como compañera de cama,
Suya es la culpa de todo
Que ha tejido con la negra tela,
Suya y solo suya es la impiedad
Que inserta en sus entrañas.
Suya es la mesura
Con la que aguanta su compañía,
Suya es la fantasía
De la que se alimenta,
Suya es la compostura
Que le obliga a soportar el día a día,
Suyas la mentiras
De los sueños que patenta.
Suyo es el amor del que se queja,
el que le tortura,
suya es la desilusión
como querella,
Suyo es el tormento que refleja
Una dolencia sin cura,
Porque suya es la canción
De que todo es suyo menos ella.
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